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Spinología, desde 1981

Bienvenid@s al mundo de la spinología, una forma de vida y una profesión especial

Spinologia - In touch va a ser la nueva vía de conexión entre todos los que tienen algún tipo de relación con la spinología. Spinologistas, usuarios de spinología, amigos, familiares y toda aquella persona que desee acercarse a conocer los detalles de esta filosofía de vida y profesión especiales.

Este blog está enlazado a www.spinologia.com


domingo, 5 de febrero de 2012

Estamos cambiando



El viernes pasado tuve un par de entrevistas de trabajo. Fueron varias horas de trabajo y de intercambio de información e impresiones.


Aparte de lo estrictamente profesional, cuando ya me quedé solo me di cuenta de lo que realmente había percibido. A una de esas personas ya la conocía de antes, pero hacía unos 15 años que no nos veíamos. Entonces era representante de una casa de productos naturales, ahora es el jefe para toda esta zona. Era el mismo hombre pero no la misma persona, ahora es más persona y menos comercial. Le conté mi proyecto y la razón por la que le había llamado y al contárselo nos emocionamos los dos. Ví como le estaba "contagiando" mi ilusión y me lo demostró. Dijo que me iba a ayudar, que no me preocupara y al despedirnos nos fundimos en un abrazo sincero. No fue el abrazo "de hombres", el abrazo fugaz de las palmaditas en la espalda y poco más. Al contrario, fue un abrazo sincero de unos cuantos segundos y luego ya nos despedimos. ¡Me pareció increible pero cierto! Pensé lo que habíamos cambiado ambos y me sentí bien.


La segunda persona con la que me reuní pertenece a la red de confianza de la Red Sostenible y Creativa, y aunque fuera para tratar temas profesionales, me impactó la humanidad y honestidad con la que me habló. Me agradó su filosofía de trabajo y como abordó el tema económico al final.


En definitiva, cuando volvía a casa conduciendo me sentía muy relajado, muy en paz conmigo mismo y muy lleno de humanidad gracias a lo que había vivido con estas dos personas.


Me agrada ver el cambio en actitudes de la gente en estos momentos de crispación generalizada. Me entusiasma ver el optimismo y la ilusión entre la desazón social. Punset en su libro debe tener razón (digo "debe" porque aún no lo he leído) al hablar del optimismo como necesidad en nuestro tiempo. Me encanta que haya gente que escriba al respecto. Me emociona ver gente cambiada a mejor, a mejor persona.


Es esto lo que necesitamos, ser más personas y compartir nuestra humanidad con cuanta más gente podamos.


¡No nos cortemos! ¡Atrevámonos!

martes, 13 de diciembre de 2011







El concepto




Cuando las cosas son verdad, la gente tendemos a apoderarnos de ellas. Queremos la exclusividad, que nadie más lo haga.

El principio básico de la spinología: "ajustarse regularmente la columna vertebral como hábito de vida", es un concepto probado en la práctica diaria en todos los centros de spinologistas y quiroprácticos. De todas formas, considerarlo exclusivo de alguien sería un error. Aquí lo importante es que las personas mantengan una vitalidad estable teniendo su sistema nervioso libre de interferencias, de desajustes vertebrales.

Si analizamos la validez de este conceto, ¿qué importa quien te asista? ¿tanta importancia tienen los nombres de las profesiones?

Lo que sí está claro es que "tocar" la columna vertebral es delicado y que el profesional que lo haga ha de estar muy bien formado. Las formas, el diseño de los centros, la gestión de los mismos, las cuotas, los horarios, las normas de cada uno, el trato,...todo esto es secundario y muy particular. Quizás unas profesiones no entiendan a otras en algunos de estos aspectos, pero lo que ha de imperar es el respeto y la tolerancia. ¿Y sabes porqué? Porque el concepto, la idea está por encima de los profesionales y de sus actitudes humanas.

Los servicios que desarrollamos los spinologistas ayudan a que la gente esté mejor en todos los sentidos. De igual manera, los servicios de cualquier terapeuta también contribuyen al bienestar de sus pacientes. Aunque sea de manera puntual y temporal, pero es cierto que las personas se suelen sentir mejor.

Se puede trabajar en la columna con finalidades distintas. Yo solo veo dos opciones: la terapéutica (tratamiento puntual) y la de mantenimiento (sesiones regulares como parte de un estilo de vida). La primera opción es tan respetable y lícita como la segunda, pero diferente.

Una cosa es cuidarse y la otra tratarse. ¿Por qué le decimos a nuestros clientes en spinología que nos gustaría verlos cada semana? ¿Por qué esta sugerencia en vez de indicarles que vengan un cierto tiempo hasta que se sientan mejor?
Se me ocurre una larga lista de razones pero las sintetizaré en:




  • El ser humano es bípedo, camina a dos patas y siempre tiene que lidiar con la gravedad. Un cuadrupedo tiene 4 puntos de apoyo para una viga móvil, mientras que nosotros tenemos 2 para mantener erguida una columna que, por cierto, no para de moverse.

  • Nos desajustamos desde bien pequeños, quizás desde el propio parto si éste ha sido difícil o ha requerido de forceps o maniobras de extracción del bebé. Los pediatras han afirmado que un niño de 3 años se ha dado unos 2.000 golpes de diversa índole.

  • En la fase escolar se soportan pesos, esfuerzos, malas posturas, golpes al practicar deporte y las primeras sensaciones de estrés. Esta fase de 0 a 14 años es vital para el chaval ya que aquí se graba todo lo positivo y negativo del futuro adulto.

  • De mayores, la vida nos trae otras causas de desajuste vertebral, sobre todo el estrés en todas sus manifestaciones (físico, químico, mental, emocional y ambiental). El mayor peligro es la acumulación del mismo por microcausas repetidas (mismas posturas en el trabajo cada día, preocupaciones, mismo entorno cargado,..)

Si la persona tiene la suerte de que sus padres le han llevado a ajustarse con ellos desde bebés, lo más normal es que su cuerpo esté más preparado ante todos estos factores desvitalizantes. Hay una diferencia entre los niños que se ajustan regularmente y los que no. No es que sean superhombres o supermujeres pero sí manifiestan una vitalidad diferente al disponer de un cuerpo que funciona bien la mayoría del tiempo.

Si la persona llega a un centro de spinología por primera vez a los 45, por ejemplo, la cosa cambia. ¿Cuánto tiempo ha vivido desajustado/a? ¿Qué beneficios puede depararle la spinología? La naturaleza del organismo humano tiene dos limitaciones básicas: el tiempo y la naturaleza de la materia. Con el tiempo pasado no se puede hacer nada, ni preocuparse. Con la materia perdida por el camino, tampoco, no hay vuelta atrás. ¿Qué queda entonces? La función de ese cuerpo, se puede elevar el funcionamiento de lo que esa persona de 45 años es ahora.

La mejor forma para hacerlo es asegurarse semanalmente corrigiéndose los desajustes vertebrales. Todo proceso requiere tiempo. El cuerpo tiene su propio reloj y su tic-tac no tiene porque concordar con el del reloj de pulsera que llevamos. Cuando una columna permanece desajustada durante años, se generan cambios en la misma. Así mismo, los órganos o partes del cuerpo que no han estado, en consecuencia, bien conectadas con el "jefe"(el sistema nervioso) también sufren alteraciones.

La tendencia del organismo es el equilibiro y el óptimo funcionamiento. La palabra técnica es "homeostasis". Dígamos que el cuerpo siempre quiere estar bien y lucha por ello. Cuando las conexiones entre sus células son las ideales, la vida se manifiesta mejor. Volver a la normalidad no es fácil, no es lo rápido que se desearía o nos cuentan, tiene que andarse un camino. Lo importante cuando llegas a ese estado es mantenerlo en la medida de lo posible.

Esto es lo que te ofrece la profesión de spinología: mantenerte de la mejor forma posible. Y esto solo se consigue cuidándose, asegurándonos que vivimos sin desajustes la mayoría del tiempo. Por eso le decimos a nuestros clientes que vengan todos los de casa y especialemente los niños. Y que lo hagan todas las semanas. La razón es bien sencilla de entender: si te ajustas estás mejor.

Enrique Borredá Director del Centro de Spinología de Valencia

miércoles, 17 de agosto de 2011

Tener valor

Recuerdo cuando abrí mi centro de spinología en 1981. Tenía 23 años, acababa de llegar de Estados Unidos donde me había formado y disfrutado 2 años de mi vida, pero ahora empezaba el desafío.


Menos mal que en la última etapa del curso tuvimos el llamado "Practorium" equivalente al Practicum de las univerisdades españolas. Consistía en demostrarte a ti mismo y a tu profesorado que eras capaz de iniciar y gestionar satisfactoriamente tu centro de spinología. Utilizábamos las instalaciones de la escuela en Filadelfia y todo se concentraba en conseguir clientes para poder hacer las prácticas finales bajo supervisión. El protocolo era concertar una primera visita donde se le hacía la ficha personal, se le explicaba con detalle que era la spinología y en que se podían beneficiar ellos y sus familias, una primera sesión de ajustes de la columna vertebral y definir juntos el seguimiento y la cuota por los sercicios que iba íntegra a la escuela.


A partir de aquí tenías por delante unos 3 meses para ir viendo a tu gente dos veces por semana y cuando estabas preparado ya obtenías el Diploma de Spinología.


En mi caso, mis clientes pasaron a manos de otro compañero ya que volví a Valencia casi en seguida. Si me hubiera quedado allí, estos hubieran sido mi base inicial de usuarios de spinología.


En definitiva, el Practorium tiene como finalidad aplicar en la vida profesional real todos tus conocimientos adquiridos durante el curso, toda tu destreza en la aplicación de la técnica de spinología y tu eficacia en las comunicaciones con tus clientes.


La Escuela Europea de Spinología sigue con esta materia de la formación como spinologista. En España, los spinologistas pueden retener a sus clientes tras la finalización del Practorium ya que se suele hacer en lugares donde viven o se van a instalar. Hay spinologistas con centros acreditados por la escuela para supervisar a los estudiantes.


Bien, ahora viene lo de "tener valor". Valdano acuñó el término "miedo escénico" para referirse a lo que les pasa a bastantes equipos cuando van al Bernabeu. En spinología es normal que también haya cierto temor al principio ya que ahora ya no estás con tu supervisor, ni con tus profesores. Ahora estás tu solo/a recibiendo gente que se ha interesado por la spinología, que vas a tener que escuchar, evaluar como llega a ti, expicarle el concepto de la spinología estableciendo un diálogo explicativo, le has de convencer que lo que le ofreces es de lo mejor que puede recibir esa persona y su familia, le has de tocar la columna para identificar sus desajustes, le has de aplicar la técnica de spinología y le has de marcar la frecuencia de las sesiones y cobrar por lo que has hecho y/o vas a seguir haciendo.


No os podéis imaginar lo importante que es aplicar a rajatabla las indicaciones que damos en la escuela. Indiciaciones basadas en años de experiencia de un método de trabajo cuya eficacia está más que comprobada por profesionales desde hace más de 30 años.


Aquí radica el éxito inicial, en ser fiel a las enseñanzas recibidas y tener el valor sin ningún tipo de duda de aplicarlas.


Yo lo llevo haciendo desde el 1 de marzo de 1981. Mañana mismo tengo una primera visita concertada y os aseguro que haré lo mismo de toda mi vida profesional, ¿por qué? ¡Porque funciona!


Ejercer la spinología no es fácil, la gente viene con unas expectativas diferentes a tu oferta, la cual es mucho más amplia pero que hay que explicar. Se requiere de mucha conviccón y temple para llevar a cabo una 1ª visita y conseguir que empiece a ajustarse la columna regularmente.


La satisfacción del trabajo bien hecho no se puede comparar con la cantidad de dinero recién percibida. La sensación de haber sido fiel a tus principios y a tu formación es muy grata y lo más importante, te reafirma y te refuerza para las siguientes veces.

Y lo bueno es que cuantas más veces lo haces y lo sientes, más efecto positivo tiene.






Enrique Borredá

Director de la Escuela Europea de Spinología



domingo, 12 de junio de 2011

Ejercer la spinología

¡Cuantas veces hemos oído en nuestros centros de spinología la frase: "A mi esto ya me lo han hecho"! Es una afirmación que incluso se oye después de una primera visita completa en la que ha habido una orientación sobre spinología y una sesión de ajuste vertebral.



Es normal, por las lagunas de información de los usuarios, que estos tiendan a comparar la spinología (solo la aplicación de la técnica), con otras experiencias previas con otros profesionales o amateurs que les hayan "tocado" la columna.

¡Cuantas veces he oído de algún profesional o amateur la frase:"yo también hago spinología"!

Obviamente, también refiriéndose a la técnica solo.

Son dos cuestiones importantes y que necesitan aclaración inmediata.


1- El ejercicio de la spinología lleva implícito ante todo, la filosofía de la profesión. Solo los spinologistas y algún quiropráctico que otro tienen esta manera de entender la vida, la cual por cierto, es la auténtica, la que la naturaleza ha diseñado en nosotros. El organismo muestra, con sus manifestaciones vitales, una sabiduría innata e inherente en cada uno de nosotros. Este esfuerzo permanente por mantener el vigor y el equilibrio natural de funcionamiento del cuerpo es el que predispone a los músculos profundos de la espina dorsal a "trabajar" para corregir cualquier desajuste vertebral. El spinologista, al localizarlos y con el conocimiento adquirido de anatomía,fisiología y dinámica espinal, deduce de la intención del cuerpo y aplica entonces un empuje suave y medido que suele ser el catalizador del ajuste vertebral. Y digo catalizador porque solo interviene o contribuye parcialmente, ya que la verdadera posición y dinámica natural de cada vértebra solo la conoce el propio organismo.

Esto es la filosofía aplicada a la técnica.




No se puede extraer ningún componente de la ecuación del ejercicio de la spinología. La filosofía es la que marca el territorio; la técnica va siempre en sincronía con la filosofía; las comunicaciones van ligadas a la filosofía; los conocimientos específicos del cuerpo humano (materia innata, en el programa de estudios) son los que necesitamos para poner en práctica la técnica con seguridad y conocimiento de causa; nuestro marketing, la forma de promocionarnos en la sociedad también tiene que tener su tinte filosófico dentro del mensaje atractivo para la gente; incluso la gestión del centro de spinología está enlazada a la filosofía al ofrecer las cuotas familiares de medio y largo plazo y al impartir las charlas mensuales de refuerzo como base de la educación de los usuarios.

Nada por sí mismo es spinología, pero todo junto sí.


Así que cuando nos digan las famosas frases del inicio del escrito hay alguna cosa que contestar o rectificar. Por ejemplo preguntemos "Sí, ¿y a que spinologista ibas? ¿Dónde ibas?

Si la respuesta viene acompañada de un nombre que no conoces, evidentemente esa persona no es spinologista y "esto no se lo han hecho antes".

Si estás con el profesional (no spinologista, claro) que dice que "también hace spinología" las herramientas de contestación las tienes en el párrafo anterior.


"Hacer la spinología" es tener clara una filosofía vitalista que te separa en todo de la terapéutica y compartirla a todas horas ; es haber comprehendido, a través de bastantes horas de clase y estudio, como funciona el organismo y en especial el sistema nervioso y la columna humana; es controlar una técnica depurada y exclusiva nuestra y saber aplicarla con seguridad; es compartir, comunicándonos con la gente, todo aquello que sabemos que puede hacer que muchas vidas cambien a mejor; es trabajar con gente y no solo con "gente no sana", especial mención las familias y los niños; es tener cuotas accesibles pero valoradas; es vivir la spinología. en definitiva. Y eso solo lo hacemos los spinologistas.


Enrique Borredá

Director de la Escuela Europea de Spinología
















































jueves, 25 de noviembre de 2010

Los tiempos que corren


¡De vuelta al trabajo en la red!


Acabo de abrir un centro de spinología en Xátiva, Valencia. ¡Quién me iba a decir a mí que a estas alturas de mi vida profesional (en abril celebro mi 30º aniversario) volvería a involucrarme en la "aventura" de poner en marcha otro centro.


Quiero compartir con todos vosotros, y en especial con los estudiantes de la escuela, las sensaciones que todo esto me provoca. Es como un rejuvenecimiento. Estoy haciendo cosas para promocionarme que hace más de 25 años que no había hecho.


Por ejemplo, entrar en el horno donde soloemos comprar pan y croissants, y preguntarle a la dueña si puedo dejarle unas postales de mi nuevo centro de spinología. Lo siguiente en este sencillo proceso es que me pregunten: "¿un centro de qué me has dicho?" A continuación ya hemos entablado una conversación corta pero intensa en la que trato de explicarle, o mejor dicho, de despertar su curiosidad por la spinología.


Al día siguiente, la misma señora ya me comenta que si esto que yo hago es bueno para lo que tiene su marido, tras tantos años de hornero.


El siguiente paso es sentarnos en mi centro alrededor de mi despacho, con mi libro de primera visita, con mi modelo de columna vertebral y entablar un diálogo que nos va a llevar a que esa persona, y a ser posible toda su familia, comience a cuidarse regularmente recibiendo mis servicios.


¡Dios, que profesión la mía!


sábado, 31 de julio de 2010

A vueltas con la pregunta: "¿Qué diferencia hay entre la spinología y la quiropráctica?"
Siempre que estamos en actos promocionales como Festiva, Biocultura, Exposalud, etc. nos encontramos con la famosa pregunta. Digo "nos" porque al igual que nos la hacen a los spinologistas se la plantean a los miembros del stand de quiroprácticos. En las dos últimas ocasiones que hemos coincidido hemos consensuado referir a la persona al stand correspondiente.
De todas formas, me gustaría entrar en algunos detalles que sé que al lector le van a servir para comprender mejor nuestra supuesta relación.
La verdad es que relación sí que tenemos, por lo menos de origen, lo que ocurre es que la evolución de las respectivas profesiones ha sido muy diferente.
La profesión de la Spinología se fragua en la mente de uno de los doctores en quiropráctica más carismáticos de la historia. Son los finales de los ´70. Reggie Gold, que ya promulgaba una quiropráctica (straight chiropracic) para todos y no solo para gente con problemas de espalda, decide dar un giro decisivo a su carrera y funda la profesión de Spinología en 1979.
Para muchos fue algo así como un desafío o una traición; para los que entendían el concepto de ajustarse la columna como mantenimiento y no como terapia, fue una evolución lógica.
Muchos amigos y colegas de Reggie deciden respaldarle, e incluso dan clases en la primera escuela de spinología en Filadelfia (Ver capítulo "Historia" en la web de spinología).
Por razones legales y de tiempo, la spinología no cuaja en Estados Unidos, donde se hace imposible ejercerla. Se hubiera necesitado mucho más tiempo y lucha para conseguirlo. Es en Europa, y concretamente aquí en Valencia, España, donde la spinología echa a andar, crece y se hace mayor.
En 1981, cuando llegamos los primeros y abrimos nuestros centros no había casi nada fuera del ámbito médico, solo había dos quiroprácticos en España. Hoy la historia es bien diferente, somos muchos en ambas profesiones los que estamos trabajando aquí.
Quisiera hablar del "concepto" de ajustarse regularmente la columna vertebral independientemente de como se sienta uno. Sé positivamente que hay un cierto número de quiroprácticos en todo el mundo con los que compartimos esta idea.
Normalmente, nos solemos convertir en amigos, nos ajustamos mutuamente, a veces comemos juntos e intercambiamos impresiones, nos invitamos a actos de las dos profesiones, en definitiva, que impera la amistad y camaradería.
A este tipo de quiroprácticos no les importa que nosotros no hayamos salido de alguna de sus escuelas; es más, se lamentan de haber tenido que emplear tantos años de sus vidas en estudiar materias que después no han utilizado nunca al trabajar con este enfoque no terapéutico.
Aquí tenemos el punto clave para nuestro encuentro y entendimiento, el concepto que compartimos. En spinología siempre hemos dicho a nuestra gente que este tipo de quiroprácticos son nuestros primos hermanos.
De hecho, algunos han hecho el curso de spinología en la escuela y han obtenido el Diploma que les reconoce como Spinologistas.
Los spinologistas siempre nos hemos basado en el respeto al hablar de la quiropráctica, incluso con aquellos que no comparten este enfoque y ejercen como lo que es por ley en USA la extensa mayoría de la profesión, profesionales encargados de ayudar a resolver problemas relacionados con la columna vertebral.
El hecho de que no compartamos ideas no es más que eso, que hacemos cosas diferentes.
En definitiva y en relación a la idea general de ambas profesiones:
- la formación es diferente
- la metodología de trabajo es diferente
- el funcionamiento de los centros es diferente
- las cuotas son diferentes y, sobre todo,
- el enfoque, en general es muy diferente.
Quiero que sirva este mensaje para hacer ver que, como un amigo mío me dijo en Estados Unidos, el doctor en quiropáctica Walter Giddings, "Recuerda siempre que tenemos más cosas en común que en contra".
Tras casi 34 años "metido" en la spinología, y como representante de nuestro colectivo quiero rectificar esta frase: "Recuerda que tenemos más cosas en común de las que pensamos y ninguna en contra".
Lo bueno de la sociedad en la que vivimos es la libertad de expresión y de elección. El usuario puede informarse y elegir donde ir. Si lo que encuentra es "el concepto" y le ayuda a cambiar su vida,...francamente, me da igual como se llame el profesional.
Recomiendo la visión de este vídeo en Youtube.

martes, 25 de mayo de 2010

El ajuste vertebral en todo su contexto

Antes que nada, deciros que siento no haber escrito nada en el blog durante un tiempo. Hay momentos del año en los que las necesidades de la escuela demandan mucho de mi tiempo.


El propósito de este esrito es haceros partícipe de la verdadera trascendencia del beneficio del ajuste vertebral en spinología.

¿Qué ocurre cuando el cuerpo adapta la fuerza suave y específica suministrada por un spinologista? ¿Qué ocurre de verdad en tu organismo cuando las interferencias en el sistema nervioso desaparecen? ¿Cuál es el alcance real del cambio producido en tu cuerpo?

Si nos quedáramos en la idea de que los dolores de espalda o problemas de salud mejoran, en que los síntomas se atenúan o dejan de molestarnos, no seríamos serios. Es cierto que estas cosas ocurren con o sin los servicios del spinologista. Este es uno de los múltiples potenciales que tenemos los seres humanos: la capacidad de auto-regeneración, la capacidad de curarnos.

Cierto es que cuando el cuerpo funciona mejor la persona en general está mejor, pero también es cierto que en la ecuación de la salud intervienen muchísimos otros factores aparte de tener la columna ajustada o desajustada.

Es muy simplista decir, por ejemplo:

- "condiciones que responden a los servicios del spinologista " y hacer una lista de las mismas en plan "resultados";

- "del mal estado de la columna vienen todos los males, tratémosla y resolvamos los problemas de salud de la persona";

- "esta vértebra tiene que ver con tal o cual órgano, si el órgano presenta problemas vayamos a buscar como está la vértebra en cuestión".


Una de las muchas cosas que estudiamos en spinología es como funciona nuestro cuerpo. Cuanto más sabes y entiendes acerca de la fisiología del mismo, más te reafirmas en su complejidad y exquisitez de diseño y funcionamiento.

Cuanto más entiendes el papel que juega el sistema nervioso en la vida, más te convences de lo importante que es para toda la persona no tener obstáculos en su trabajo de coordinación.

Cuanto más investigamos en los cambios negativos producidos por los desajustes vertebrales, mejor entendemos el concepto de constancia y mantenimiento.


Gracias a los trabajos de un doctor inglés de mediados del siglo pasado y de nombre "Parnell Bradbury", se supo que tras un ajuste vertebral aparecía en sangre un elemento que llamó "mediador químico" . Este compuesto se observó en todos las personas tras unos 30 minutos, aproximadamente, después de la sesión de ajuste. La característica de esta sustancia química era y es la de "euforizante".

En otras palabras, es un compuesto que sirve de mensajero y que, al estar presente en el riego sanguíneo, sirve de catalizador de procesos en todo el cuerpo para devolver el estado de homeostásis, es decir, de equilibrio y armonía en el mismo.

El efecto último se da, en cosecuencia, en todo el organismo. Es toda la persona la que está funcionando mejor y no solamente unas partes de la misma que podían estar afectadas.

Si los ajustes vertebrales se suceden de manera regular, el cuerpo está acostumbrado a estar en "su punto", y la constante es la vitalidad.

Este es el verdadero propósito de la profesión de spinología, el mantenimiento de la calidad de vida.

Siempre respetaremos el concepto terapéutico y a los terapeutas, pero hemos de dejar bien claro de cara a la sociedad que nuestro enfoque y el por qué de nuestro trabaj0 no es ésto precisamente, sino el mantenimiento de la vitalidad a través de ajustes vertebrales regulares.

Por esta razón hacemos tanto hincapié en que vengan familias enteras a nuestros centros. Es por ello por lo que trabajamos con equipos deportivos para optimizar su rendimiento; al igual que con empresas, con colectivos.
¡La spinología es para todos y especialmente para los niños!
En futuros artículos nos sumergiremos en aspectos de la profesión que aportarán más entendimiento y respeto de nuestro cuerpo. De momento, es necesario situar al efecto del ajuste vertebral en su verdadero contexto para deducir que es todo nuestro cuerpo el que se beneficia de la corrección de los desajustes vertebrales.